Después del escándalo por las expresiones de un RT que realizó Paulina Peña en Twitter a los críticos de su padre, Enrique Peña Nieto, las reacciones en ese mismo medio no se hicieron esperar, aunque no faltaron defensores en medios de comunicación electrónicos.
En las redes sociales y por medio de correos electrónicos circula una carta impecable, mesurada y ecuánime pero contundente, dirigida a Paulina Peña, escrita por Héctor Zagal*.
El documento lo puedes consultar en: Noticias MVS
Querida Paulina Peña Pretelini
No tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus cualidades, tus aficiones, tus intereses. Entiendo tu molestia al escuchar las críticas a tu padre, Enrique Peña Nieto. Son gajes del oficio. Deberás irte acostumbrando a los ataques contra él. En una democracia, la crítica es un ejercicio fundamental. Tu padre es una figura pública y, por ende, sus actos serán juzgados con rigor. “¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás. Bueno, los funcionarios públicos ganan mucho dinero. Hay miles de personas dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de figurar en la nómina oficial. El sueldo bien vale esos golpes. ¿No?
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no me preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos ni quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben de hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben de comer carbohidratos (tortillas), deben de estudiar en salones sin computadoras, deben de apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas haz el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños (ojalá no fuese así, dicho sea de paso).
Paulina, has puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: si los jóvenes pudientes de México piensan como tú, ponen en peligro el futuro de México.
*Aunque firma como Blogger Héctor zagal, aquí compartimos su perfil profesional.
Héctor Jesús Zagal Arreguín (6 de junio de 1966), es un filósofo y escritor mexicano especializado en Aristóteles. Ha escrito libros sobre ecología, ética, gastronomía y cultura. Obtuvo su doctorado en la Universidad de Navarra, con una tesis sobre la epagogé en Aristóteles y ha escrito varios artículos y libros sobre Áristoteles. También ha escrito sobre diferentes temas de cultura, política, historia del arte y literatura. Ganó popularidad durante las elecciones generales de México de 2006, cuando escribió dos libros sobre dos candidatos.
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Ha tenido estancias postdoctorales en la Universidad de Notre Dame y en la Universidad de Navarra, España. Ha sido conferencista invitado de distintas universidades de Europa, Estados Unidos de América y Latinoamérica. Además de su investigación filosófica realiza un continuo trabajo en la difusión de las humanidades y su aplicación a la política, la cultura y la empresa.
Es editor de la revista de filosofía de la Universidad Panamericana Tópicos. Es miembro del consejo editorial de la revista filosófica Themata (Sevilla, España); de la revista Logo (de la Asociación Española de Estudios sobre Lengua, Pensamiento y Cultura Clásica). Fue miembro del comité de Ciencias Humanas y de la Conducta del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt) y miembro del consejo de dirección de la revista Istmo. Actualmente es miembro de la comisión dictaminadora del Instituto de Investigaciónes Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En 1997 obtuvo el Premio Nacional de Ensayo “Raúl Rangel Frías” en coautoría con Luis Xavier López-Farjeat con un trabajo sobre la identidad nacional, que fue publicado con el título Dos aproximaciones estéticas a la identidad nacional. Con ocasión del centenario de Borges compiló el libro Ocho ensayos sobre Borges




“El tiempo es el mejor autor: Siempre encuentra un final perfecto”. Charles Chaplin
Se va el 2011…
No se quién habla mejor de la prole si Héctor Zagal que siendo de la Panamericana no se considera prole pero la defiende o Paulina Nieto que habla de prole siendo una adolescente en formación, por favor, estamos cansados de gente que con tres palabras nos hace creer en el paraíso, Zagal, lo siento pero tu discurso no me llega, ne la tierra de los ciegos…..Con todo respeto.
sin que lo tomen con aires partidistas, no me gustó la carta, lo que pone Héctor Zagal está bien sólo que cuando habla de la prole sigue hablando en tercera persona y eso no me gustó, es decir, ¿el señor Héctor Zagal no se considera prole al igual que Paulina?, ¿por qué hablan de la prole como algo ajeno?, la prole somos todos, me da risa que el señor Héctor dice que su abuelo pertenecía a la prole por ser minero, ajá, y él?, acaso el no es prole también?, que yo sepa no tiene un trabajo para no considerarse prole y sin embargo la palabra prole PAN PRI o PRD o cualquiera la considera una palabra ajena, ¿Hasta cuando pueblo de México?. Dicen que un país sólo se siente pobre hasta que se sabe pobre, pues bien, Todos, todos ha excepción de 10 contados con los dedos de la mano no son prole en México y en esos no está el presidente ni los políticos, sólo 10 son los que manejan los hilos del país y créanme todos los demás somos orgullosamente PROLE, hasta don Héctor Zagal que habla de ella en tercera persona diciendo que está orgulloso de ser nieto de un minero, hasta él es PROLE, al rato me corrige sacando el argumento del proletariado como obreros y ble, bla, bla, PROLE en esta nueva concepción de globalización no solo son obreros y campesinos la Prole PULULA, la Prole somos todos.