Entre El Discurso Y La Realidad, El Verdadero Desafío De Morena
Desde Feeling Mx – Ensenada, Baja California, 5 de Mayo de 2026.
Hay frases que suenan bien. Que incluso emocionan. Que se convierten en consigna.
Pero hay frases que, cuando se pronuncian desde el poder… dejan de ser discurso y se convierten en obligación.
“La 4T separó el poder político del económico… ahora debe separar el poder político del criminal”.
Suena contundente.
El problema es que hoy, en México, esa separación no es una realidad… es una deuda.
Y no menor.
La llegada de Ariadna Montiel a la dirigencia de Morena ocurre en el peor momento posible: cuando el discurso anticorrupción ya no alcanza… y la sospecha empieza a pesar más que la narrativa.
No es una opinión. Es el contexto.
Hoy, el propio partido enfrenta señalamientos graves por posibles vínculos entre actores políticos y el crimen organizado, en medio de presiones internacionales para investigar esa colusión.
Y eso cambia todo.
Porque ya no se trata de adversarios, ni de “derecha internacional”, ni de “golpes blandos”.
Se trata de credibilidad.
El texto que inspira este editorial —firmado por Ricardo Monreal— intenta construir una narrativa cómoda:
el enemigo está afuera… y el problema interno es controlable.
Pero la realidad es más incómoda:
El riesgo no es la infiltración…
El riesgo es que la infiltración ya ocurrió.
Y peor aún: que en muchos casos fue tolerada, normalizada o ignorada cuando convenía electoralmente.
Decir que el crimen organizado es “herencia del PRIAN” puede ser políticamente rentable… pero ya no es suficiente.
Porque gobernar implica asumir el presente, no repartir culpas del pasado.
Y hoy el presente es claro:
Morena gobierna la mayoría de los estados.
Controla el Congreso.
Tiene una estructura territorial sin precedentes.
Entonces la pregunta es directa, incómoda y necesaria:
Si no pueden separar al crimen del poder ahora… ¿cuándo?
El verdadero problema no es el discurso de “no aceptar candidatos criminales”.
Ese discurso ya lo dijeron todos los partidos… siempre.
El problema es la práctica:
¿Se van a cancelar candidaturas aunque ganen encuestas?
¿Se va a investigar a gobernadores propios?
¿Se va a romper con estructuras locales que garantizan votos… pero también sospechas?
Porque ahí es donde se rompe la narrativa.
Ahí es donde la política deja de ser ideología… y se convierte en poder puro.
Y cuidado con el otro argumento:
El de la “embestida internacional”.
Sí, existe presión externa.
Sí, hay intereses geopolíticos.
Pero usar eso como escudo automático tiene un riesgo enorme:
Convertir cualquier crítica en conspiración.
Y cualquier señalamiento en traición.
Ese camino ya lo han recorrido otros países… y no termina bien.
La nueva dirigencia de Morena ha prometido “cero tolerancia a la corrupción” y perfiles con “trayectorias impecables”.
Perfecto.
Ahora viene lo difícil:
Demostrarlo.
Porque el verdadero reto no es ganar elecciones.
Eso ya lo saben hacer.
El verdadero reto es otro:
Ganar sin ensuciarse.
Separar el poder político del poder económico fue una bandera.
Separar el poder político del poder criminal… es una prueba.
Y no una prueba de discurso.
Una prueba de carácter.
Si Morena falla en eso, no será culpa de la derecha, ni de la CIA, ni de teorías de “neogolpismo”.
Será algo mucho más simple… y más grave:
Haber tenido el poder…
Y no haber tenido el valor.
Porque en política, como en la vida, hay una línea que define todo:
La que separa el poder… de la complicidad.
Desde Feeling.Mx
La emoción, la razón y el corazón de la información.
MORENA puede y debe seguir gobernando y ganando elecciones sin necesidad de vender su alma al diablo. Así como la 4T separó el poder político del poder económico, ahora puede y debe separar el poder político del poder criminal. #Columna, vía @Milenio. https://t.co/uwUVlFskKD
— Ricardo Monreal A. (@RicardoMonrealA) May 5, 2026

Temas: El Verdadero Desafío De Morena, Entre El Discurso Y La Realidad, México, Morena, Ricardo Monreal
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